ESTE VERANO CUIDA DE TI: COMO GESTIONAR EMOCIONES EN REUNIONES FAMILIARES Y SOCIALES
Todos reconocemos muy fácilmente que en Navidad es una época difícil para aquellos encuentros familiares y sociales difíciles de gestionar. Pero ¿Qué pasa en el verano?
Pues tal y como en la Navidad, el verano es una época mucho más larga y llena de eventos sociales y familiares. Una época marcada por las salidas y quedadas tanto familiares como sociales, siendo en algunas ocasiones eventos de conflictos y favorecedoras de activar nuestras heridas emocionales. Por eso, conocer en primer lugar la sintomatología que se nos despierta ante estas situaciones, nos puede ayudar a conocernos un poquito más y poder poner en práctica algunas estrategias que nos ayuden a regular nuestro estado emocional.
La sintomatología que se nos puede despertar puede ser:
- Ansiedad: causada por dinámicas familiares caóticas, controladoras o impredecibles.
- Baja autoestima: al crecer con críticas constantes, falta de validación o abandono emocional.
- Sentimientos de culpa o responsabilidad excesiva: muy presentes en familias disfuncionales o con roles mal definidos.
- Dificultades en las relaciones: al repetir patrones aprendidos en la infancia o adolescencia.
- Trastornos del estado de ánimo: como depresión, derivada de experiencias de rechazo, exclusión o traición en el entorno social.
Pero como siempre os digo, esto dependerá de cada uno de nosotros y aunque yo ponga algunos síntomas más genéricos, está bien observar vuestros síntomas y validarlos.
Una vez que identificamos nuestra sintomatología, ¿Qué podemos hacer? Aquí os dejo algunas estrategias que pueden ayudar a mejorar vuestro estado anímico.
- Cuidar de nuestro mundo interior
Para reconectar en estas situaciones con nosotros mismos podemos:
- Validar nuestras emociones: Sentir tristeza, rabia o miedo es natural. No se trata de reprimir lo que sentimos, sino de escucharlo sin juzgar.
- Practicar la autoempatía: Habla contigo como lo harías con alguien a quien amas. La autocompasión es una herramienta poderosa para sanar y cuidarnos.
- Escribir lo que sentimos: Llevar un diario emocional ayuda a ordenar pensamientos, identificar patrones y liberar carga emocional.
- Crea y busca tu red de apoyo. No siempre podemos solos, y eso está bien. Por eso podemos:
- Hablar con alguien de confianza: Compartir lo que sentimos con una persona que escuche sin juzgarte te puede aliviar mucho.
- Buscar ayuda profesional: la psicoterapia puede ayudarte a identificar y aprender herramientas mas específicas para ti que te ayuden en estas situaciones.
- Cuidar de tu cuerpo ayuda a cuidar de tu mente.
El bienestar emocional está íntimamente ligado a nuestros hábitos diarios:
- Duerme bien: El descanso adecuado regula el estado de ánimo y reduce la irritabilidad.
- Aliméntate de forma equilibrada: Una dieta sana favorece la salud mental.
- Haz ejercicio regularmente: Camina, baila o moverte liberará endorfinas y reducirá el estrés.
- Establecer límites saludables
Cuando una situación o persona nos hace daño:
- Decidir hasta dónde queremos involucrarnos. Pensar previamente en los límites que nos gustaría poner y saber hasta dónde llegarán los demás con nosotros, nos ayuda a poder establecer después los límites que necesitamos para nuestro bienestar.
- Poner distancia emocional o física si es necesario.
- Elegir relaciones que nos nutran en lugar de desgastarnos.
- Prográmate actividades gratificantes.
- Recuperar pasatiempos, hobbies o intereses olvidados.
- Hacer algo creativo o aprender algo nuevo.
- Conectar con la naturaleza, el arte, la música o la lectura.
Es importante que puedas reconocer y validar lo que estás sintiendo, identificar las situaciones que contribuyen a ese malestar y abordarlas en un proceso terapéutico. Eso permitirá que, con el tiempo, dejen de ser tan perturbadoras. Te acompaño en este momento difícil y deseo que esta información te sea de ayuda. Estoy aquí para caminar contigo en este proceso de aprendizaje y crecimiento personal.